martes, 3 de julio de 2012

Mirarte como la primera vez.

Como si el tiempo no hubiese pasado. Como si retomáramos aquella tarde de invierno.
Como si no hubiese pasado nadie más por nuestras vidas, concretamente por la tuya.
Como si ella no estuviera, no existiese.
Como si aquel día, que significó mucho para los dos, no se hubiese quedado sólo en 'un día más'. Si hubiésemos dicho lo que sentíamos de verdad. Lo que sentíamos al mirarnos y al abrazarnos. Lo que sentíamos al besarnos. Si no hubiésemos tenido miedo a amarnos ni de arriesgarlo todo el uno por el otro esto no sería así.
No habría tensión. No habrían piques. No habrían tonterías de niños pequeños. No habría un tu y un yo, habría un nosotros. Un siempre. Un infinito. No habría que saludarnos como si fuésemos simples conocidos. Nos saludaríamos simplemente con un 'Buenos días cariño' y tal vez ni eso, tal vez bastaría con un beso cada mañana.
No habría un 'luego hablamos', habría un 'voy a pensarte en silencio'. No habría un 'buenas noches', habría un 'Voy a soñar contigo, y cuando despierte quiero que estés a mi lado'.
No habría confusión, no habrían lágrimas.
Veis? Si hay dos sin tres.

domingo, 3 de junio de 2012

Quererte o no querer, esa es la cuestión.

+Nos arriesgamos?
-Arriesgarnos? A qué?
+A amar. 
A estar uno al lado del otro incondicionalmente. A prometernos un infinito, y las consecuencias que eso conlleva. A confiar, confiar como con ninguna otra persona. A pasar los minutos, horas y días juntos. Sin importar el tiempo ni los momentos de silencio. A apoyarnos, aunque sepamos que es una locura. 
A soñar con ir a la montaña, al mar y al resto del mundo. 
Arriesgarnos a aguantarnos cuando estemos insoportables, y divertirnos cuando estemos contentos. 
-Suena bien.
+Porque esa es la parte buena. Nos arriesgamos tambien a perder toda la amistad de estos años? A perder la confianza. A olvidarnos el uno del otro y no recordar todos los momentos que hemos pasado. Nos arriesgamos a hacernos daño, a salir perdiendo. A odiarnos, a no querer ni vernos. Dime, vale la pena?

miércoles, 11 de abril de 2012

Como duele fingir estar bien.

Y tú lo sabes más que nadie. Llevamos meses fingiendo que eramos felices. ¿Porque no acabar a tiempo? ¿Porque no pusimos un punto y final cuando veíamos que todo iba mal? Por miedo. Por miedo a no volver a querer a nadie como nos queríamos. Por miedo a que nadie nos quiera como lo hacíamos nosotros. Por miedo a no encontrar a nadie que esté a la altura. Que te entienda, te escuche. Sabes? No es fácil encontrar a alguien que sepa acabar tus frases. 
Quizás no todo fue culpa del miedo. Quizás la culpa también la tuvo la esperanza. Esa esperanza en cantidades industriales que guardábamos en el bolsillo y sacábamos cuando había un mal momento. La que nos hacía pensar que todo podría arreglarse. Cuando en lo más profundo de nosotros, sabíamos que era un final, aunque nuestro corazón no lo quisiera ver. No nos dimos cuenta a tiempo. Dicen que más vale prevenir, que curar. Por no prevenir a tiempo, ahora tengo muchas heridas que sanar.

domingo, 19 de febrero de 2012

Como un círculo vicioso.

Y no sé por que, pero no soy capaz.
No soy capaz de mirarte a la cara y decirte todo lo que siento. Lo que llevo sintiendo desde hace mucho tiempo. Quizás sea cobarde. O quizás simplemente no tenga ganas de volver a sufrir.
Ojalá tuviera el valor de dejar de decirle a la pantalla del ordenador todos mis sentimientos, y decirtelos a ti.
De dejar de mirar tus fotos una y otra vez y sonreir como una idiota y hacerlo mirandote a los ojos.
De dejar de suspirar cada noche tu nombre, y que lo oigas tú, no mi almohada.
Parece fácil pensarlo. ¿Qué tengo que perder? Pero a la hora de la verdad, todo se complica.
Las palabras se me distorsionan. El corazón se me acelera. Las manos me sudan, me tiemblan.
Creo que de momento , me conformo con tenerte en sueños. Aunque en el fondo sé que te quiero aqui conmigo. Y volvemos a lo de el principio.

sábado, 18 de febrero de 2012

Tú no me haces sentir mariposas en el estómago, me haces sentir un ecosistema entero.

Intento disimular, que no me tiemblen las palabras cuando te hablo para que nadie lo note. Pero es inevitable. Quererte es inevitable.
Sí, te quiero. Porque son tus ojos, esos putos ojos azul cielo, los que me hacen sonreir cada mañana sin motivo aprente. Es esa sonrisa, tan sincera y transparente. Que tengo que aguantar cada dia. Sabes? Mi corazón no está para esas cosas.

domingo, 12 de febrero de 2012

Más lejos, más te quiero.

Sí, te quiero. A pesar de todo. A pesar de todo lo que sufra con este amor. A pesar de que estés tan lejos, pero sabes qué? Que yo te siento más cerca que nunca. Porque que una persona esté a unos kilometros de ti, a 100, a 1000, a 10000 o a 1000000 no significa que la vayas a olvidar. De hecho, la recuerdas más a menudo.
No te tengo a mi lado en estos momentos, pero te siento presente a cada instante. Como si siempre hubieses estado aquí.
No puedo oír tu voz susurrandome en la oreja, como a mi me gusta. Pero la oigo en mi cabeza a cada minuto que pienso en ti.
No puedo abrazarte y besarte como me gustaría a cada momento, pero me conformo con tenerte en sueños y saber que aunque no te pueda ver, estás ahí. Y sé, que en poco tiempo podremos vernos, y será entonces cuando recuperemos todo el tiempo que no hemos estado juntos. Te lo prometo.

Tan lejos, pero a la vez tan cerca.

y esque no sé vivir sin ti.

Tendré todo lo que necesita una persona para ser felíz. 
Tengo a mis amigos, que nunca me fallan. Tengo a mi familia, unida y sin problemas. No tengo problemas de dinero. Tengo todo lo que pido, todo lo que se puede comprar con dinero. 
Tengo a personas que me aprecian a mi lado. Que me quieren por como soy, no por lo que tengo.
Tengo a gente a mi lado que me ayuda cuando lo necesito, que está ahi siempre. Para todo. 
Tengo mis momentos. La mayor parte buenos. Tengo mis momentos de felicidad, que duran 24 horas al día. Tengo mis momentos de locura. Siempre. Tengo todo lo que 'supuestamente' se necesita para ser feliz. 
Pero a pesar de eso, siento que no puedo disfrutar de todas estas cosas. Porque me falta algo. 
Me falta la mitad de mi ser. La mitad de mi corazón. Me faltas tú.